El mundo del comercio ha estado inmerso entre las actividades más importantes del mundo desde inicios, debido a que se ha convertido en una forma de sobrevivir económicamente de manera individual, familiar o colectiva, y se puede emprender de diferentes formas; todo está en que cuentes con el deseo y las ganas de atraer clientes de acuerdo con el producto que ofrezcas.

Una de estas modalidades puede ser un pequeños negocio en donde puedes dedicarte a vender un producto de un ramo específico o simplemente a publicitar variedades de productos, según corresponda con tu capacidad financiera y física del local, por tanto para ellos deberás fijar un horario establecido, a fin de comenzar a generar ventas y ver el progreso mucho más de cerca.

Otra de las tantas formas en que puedes hacer publicidad son las sociedades, en las cuales cada quien puede colocar el 50% del capital a utilizar, o simplemente donde el convenio puede ser que cada quien invierta cierta parte del capital y distribuyan ganancias de acuerdo a como se estableció mientras surgía el capital de la empresa. Por esto debes tener cuidado al formar este tipo de acuerdos, ya que si no se lleva un estricto orden en los gastos y ganancias del negocio tu sociedad puede irse a la quiebra y el negocio a la desaparición.

Ante esta realidad es recomendable formalizar este tipo de acuerdos con personas de tu núcleo familiar o amigos muy allegados, con los cuales tengas una larga trayectoria de vida entre momentos buenos y malos, ya que te permitirá obtener esa confianza que puede convertirse en una garantía al momento de los problemas en el negocio, debido a que juntos a través del diálogo, la estrategia y la acción podrán conseguir soluciones factibles que lleven a buen puerto la continuación de la sociedad.

Existen mitos sobre la publicidad en cuanto a la vestimenta para vender un producto; generalmente las mujeres son agradables a la vista, pero no necesariamente deben llevar poca ropa para vender un artículo u ofrecer sus servicios en una tienda, ya que uno de los elementos más apreciados por el público es la uniformidad, tanto en mujeres como en hombres.

La uniformidad puede marcar el antes y el después de tu negocio, debido a que si todos los empleados que laboran en el recinto cuentan con un uniforme adecuado, el cliente se sentirá importante y a gusto con la atención de tus empleados, ya que con esta conducta el público asocia la seriedad y el compromiso de todos los miembros de la organización por brindar el mejor producto y servicio.

De cualquier forma todo ello te permitirá resaltar las virtudes de lo que te encuentras vendiendo, con el objetivo de captar la atención del consumidor y poder generar nuevos ingresos que te llevarán a una expansión agresiva, especialmente si hablamos de un negocio muy pequeño.

Uno de los ramos en donde se recomienda entrar para poder formar un negocio es la comida, debido a que la gente de una u otra forma siempre tendrá el deseo de comer a un momento determinado del día, por lo que las ganancias en este tipo de negocio te esperan, bien sea que montes un restaurante, una cafetería, una heladería y hasta una pastelería, teniendo en cuenta que a los más pequeños de la casa les encanta acompañar de un postre prácticamente siempre sus almuerzos y cenas.

Durante la etapa de estrategia, se recomienda publicitar las características que puedan provocar una reacción a la compra por parte del consumidor. Si incursionaste en el mundo gastronómico, podría ser a comida que ofreces y los ingredientes que usas para hacerla, debido a que puedes tener un ingrediente secreto que ayude a ganar más clientes-

Si los clientes no te ven, no existes. Y si no existes no pueden contratar tus servicios por lo que lo primordial es hacerte ver y una cosa muy importante y que muchas veces no se tiene en cuenta. Hacer que los clientes que tengas hablen de ti a otras personas y socios para que contraten tus servicios. En definitica, te daremos algunas estrategias para hacerte visible al mundo.

Este razonamiento tendrás que aplicarlo durante toda tu carrera como profesiona freelance. Sobre todo en los comienzos donde los clientes son los que faltan y el tiempo libre el que sobra. Una vez avanzado, si vas consiguiente coger clientes y te haces visible en la red para que te sigan encontrando más clientes, peudes dejar esto en un segundo plano, siempre sin bandonarlo.

Por eso te proponemos algunas estrategias básicas para hacerte visible al mundo:

1. Crea un blog o web personal

Los blogs son muy baratos, e incluso gratuitos si decides elaborarlos con herramientas como blogger o wordpress.com. Desde www.blogdelfreelance.com te recomendamos que te gastes algo de dinero, como mínimo en un nombre de dominio, para no usar los .wordpress.com o los .blogspot.com.es. Un hosting también es recomendable para que tengas control sobre todos tus ficheros y no tengas las limitaciones de los sitios gratuitos.

Aunque económico o gratuito, un blog o página personal conlleva mucho esfuerzo y dedicación. Deberás realizar el diseño completo del sitio y deberás tenerlo actualizado, como mínimo 1 vez por semana. Esto no es un trabajo brutal, pero si que lleva un par de horas en semana como mínimo una vez ya está realizado.

Si consigues posicionar el blog, o consigues atraer muchos seguidores a través de tus redes sociales conseguirás un pequeño nicho de mercado con clientes potenciales. Cuánto más empeño y dedicaciçon pongas mejor serán los resultados. Algo que hará que sean los clientes los que se acerquen a ti..

2. Publica como invitado en otros sitios

Aparte de tu blog o página personal, otra manera de conseguir clientes potenciales a empezar a escribir como invitado para otros sitios del sector que ya estén consolidados.

Si mandas algún enlace a tu web desde estos sitios (cuidado con el spam o no te dejarán vovler a escribir) tu web ganará algo de autoridad y será un poco más visible. Para que te consideren un buen colaborador escribe varios artículos buenos antes de poder mandar un enlace. Pregunta si puedes firmar los sitios y enlaza tu blog o página personal con tu nombre.

Aparte de la autoridad que trasmitas a tu sitio, tendrás más credibilidad en la web por haber escrito un artículo para un buen sitio. Y además esos sitios tendrán muchos lectores y tu artículo se difundirá rápidamente por lo que la gente conocerá más tu nombre para poder contratarte. Esto es así porque está demostrado que si se duda entre dos proveedores de servicios, cogerán antes a alguien que ya conozcan o del que ya hayan oído hablar.

Si no te dejan escribir como invitado en un sitio, empieza a escribir comentarios muy constructivos y medianamente largos en esos sotios. Nada de “que artículo tan interesante“. Suscríbete a su boletín y sé activo en todos o muchos de sus artículos. Te ganarás su confianza y reputación y su opinión a que escribas para ellos peude cambiar sustancialmente si consideran el contenido de los comentarios de calidad.

3. Sé activo en las redes sociales

Las redes sociales mueven mucha gente por lo que si eres “activo” en ellas tus perfiles tendrán mucha actividad y serás más visto en ellas, lo que significan más cientes potenciales para contratar tus servicios en alguna ocasión.

Si puedes ser activo en una red social, hazlo. Nunca dejes de lado las más típicas como Facebook, LikedIn, Twitter, Instagram, o Google +. Cuántas más mejor, pero sin dejar de lado ninguna.

Es mejor no entrar en una red social que conseguir gente y luego abandonarla.

4. Participa en todo lo que puedas de tu sector

Apuntate a cursos (si son presenciales mucho mejor), asiste como oyente a seminarios y charlas de otros. Si tienes la oportunidad de dar tu la charla mucho mejor, la vergüenza se quita en tu segunda ponencia. Escribe a periódicos, busca entrevistas de trabajo. Apúntate a páginas dónde se oferten trabajos de frellance o donde puedas poner tus sercicios.

Si llegas a mucha gente, esa se conveirte en potenciales clientes para poder contratarte en un futuro. Estas son algunas de las estrategias para hacerte visible que podemos darte desde la experiencia.

Escribir bien te permite explicar cualquier cosa a los demás de forma clara. Sin duda es algo muy importante, pero cuando eres un profesional, no es suficiente.

Necesitas ir un paso más allá. Necesitas convencer a tus clientes, a tus lectores y a tus usuarios. Estos 10 consejos van a ayudarte a conseguirlo:

1. No dudes, no des vueltas

No vas a convencer a nadie si tú no estás convencido/a. Recuerda que es tu texto el que habla por ti. Una frase sin fuerza muestra una propuesta de valor débil. Así que olvídate de las frases abstractas, y las que dan vueltas al tema sin llegar tocarlo.

Nada de: “Es posible que esta sea una solución bastante adecuada para mitigar, de alguna manera, los problemas que normalmente aquejan a los clientes con necesidades de facturación”.

Mucho mejor: “Es una muy buena solución para los clientes que necesitan realizar facturas”.

No hace falta que exageres ni, por supuesto, que faltes a la verdad. Acabaría volviéndose en tu contra. Basta con que tu texto diga lo que quieres decir sin rodeos y con convicción.

2. Busca el ritmo, repite con inteligencia

La repetición puede darle a tu texto estructura y ritmo. Es algo que llevamos en el interior del cerebro. La repetición es la base de la música, de los ritos, de la danza. Si consigues dotar a tu texto de ese ritmo, el lector se deslizará por él y se sentirá recompensado cada vez que encuentra el tema principal (es lo que nos sucede al escuchar el estribillo en una canción).

Obviamente, si te excedes, el texto se volverá reiterativo y aburrido. Pero la repetición es un recurso bastante sencillo de utilizar. Introduce la idea principal y, conforme avanza el texto, refuérzala y complétala con diversos puntos de vista.

Lee tu texto en voz alta para descubrir el efecto real, y evita las rimas internas (dos frase seguidas acabadas, por ejemplo, en “-ón”).

3. Olvídate de la voz pasiva

La voz pasiva es mucho más enrevesada que la activa. De hecho, no solemos utilizarla en la conversación oral. Así que lo más sencillo es que prescindas de ella. Mira este ejemplo:

La redacción del proyecto ha sido solicitada por la empresa Car Express.

¿Solicitada la redacción? ¿Solicitado el proyecto? La frase es correcta, pero resulta bastante más sencillo así:

La empresa Car Express ha solicitado la redacción del proyecto.

4. Menos es más

Sé breve. Si puedes decirlo en un párrafo, mucho mejor que en dos. Aunque nos duela, mucha gente no va a llegar hasta el final del texto, así que lo mejor es decir lo más importante al principio y en pocas palabras.

Los lectores que aterrizan en la página abordan el texto tras un proceso de escaneo visual. Es posible que se salten el primer párrafo y vayan directamente a los elementos destacados. Por eso te conviene proporcionar al lector varios puntos de enganche: títulos de apartado, frases destacadas, imágenes, recursos visuales, etc.

5. Usa frases cortas

Una frase demasiado larga es una oportunidad perfecta para que el usuario desconecte. El sujeto se sitúa demasiado lejos del predicado. Las ideas y las relaciones se complican. Empiezan a aparecer complementos, adjetivos, proposiciones subordinadas… Si el usuario pierde el hilo, lo más probable es que abandone.

Así que ahórrate problemas: utiliza frases cortas. Sujeto, verbo y predicado.

Usar frases cortas no tiene por qué limitar nuestra capacidad de expresión. Puedes decir lo mismo que utilizando una sola frase larga. Basta con que separes y ordenes las ideas utilizando el punto (.), ese gran amigo del lector.

Un ejemplo que ya hemos utilizado en otras ocasiones:

El desarrollo del proyecto se realizará en la sede del cliente en Albarracín, teniendo una duración de aproximadamente 8 meses que se distribuirán en las fases de análisis y desarrollo, incorporando la entrega final los requerimientos funcionales solicitados por el cliente.

Compáralo con este otro. El mismo mensaje, mucho más claro, en 3 frases:

El desarrollo del proyecto se realizará en la sede del cliente en Albarracín. Tendrá una duración aproximada de 8 meses que se distribuirán en las fases de análisis y desarrollo. La entrega final incorporará los requerimientos funcionales solicitados por el cliente.

6. Llamada a la acción

No lo digas todo. No reveles todos los secretos ni des absolutamente todas las explicaciones. Prende la mecha y deja que el usuario ponga algo de su parte. Provoca, motiva, involucra al lector. Pregúntale. Apela directamente a él. Ponle en el camino y oblígale a posicionarse. Que se sienta obligado a pensar y a participar con su comentario

7. Elimina los adjetivos basura

La gente que escribe bien sólo utiliza los adjetivos que considera estrictamente necesarios. Si introduces demasiados adjetivos, el texto quedará ridículo y recargado. Tu producto no puede ser excelente, extraordinario, increíble, maravilloso, inigualable y revolucionario. Suena poco creíble, y casi dan ganas de reír.

Asegúrate de que los adjetivos que usas están justificados y, por supuesto, de que sabes exactamente lo que quieren decir. El diccionario (online) sigue siendo una gran ayuda.

8. Cuenta una historia

Esta es otra de las cosas que llevamos incrustadas en el cerebro. Entendemos nuestro papel en el mundo como actores dentro de una historia. Por eso, los textos que más nos atraen y nos entretienen son aquellos que cuentan una historia: con sus protagonistas, su principio, su nudo y su desenlace.

Este es un recurso que siempre puedes utilizar. En vez de soltar una serie de datos y de frases frías, puedes convertir la información que quiere contar en una historia en la que a la gente le pasan cosas: las anécdotas, los ejemplos, las experiencias no son más que tipos diferentes de historias.

9. Correcto pero sin formalidades

Si lo que quieres es convencer a un cliente, tu texto no puede ser como el SMS que envías a un amigo. Eso es evidente. Tampoco puedes tomarte demasiadas confianzas. Escribe con corrección y mantén siempre una cierta distancia. Estos pequeños detalles hablan de tu profesionalidad.

Eso no significa que tengas que escribir igual que un abogado o un notario. De hecho, esa es una de las peores opciones. Huye del estilo “instancia formal”, lleno de expresiones hechas, de circunloquios, de fórmulas retóricas. Es muy posible que tu lector se muera del aburrimiento en la primera frase.

10. Inspira

Esta es quizá la parte más difícil. Pero no por ello debes renunciar a ella. Todos y todas tenemos algo especial que ofrecer a los demás. Algo que puede servirles para reflexionar, para motivarse, para dar el siguiente paso.

Un buen texto es capaz de inspirar a los demás. No importa el tema, el medio ni el formato. Hay mensajes que aportan al usuario algo diferente, algo que no tenía antes de leer ese texto.

Reflexiona sobre aquello que tú puedes aportar. Sobre tu ventaja competitiva. Sobre aquel tema concreto en el que eres capaz de aportar valor al usuario.

¿Se te ocurre algún otro consejo?